Ya han pasado tres años desde que Cruella de Vil se dedicase a secuestrar perritos por todo Londres, y ahora es una mujer nueva. Ya no está obsesionada con las pieles ni con los dálmatas y se ha convertido en la nueva salvadora del reino animal. El oficial de policía Chloe Evans no se cree nada pero su escepticismo pasa a un segundo plano cuando Cruella decide comprar una ruinosa perrera para ayudar a los perros abandonados…